Y el Oscar es para… ¿Leonardo DiCaprio?

Hubo en un tiempo un tipo llamado Leonardo que acabaría pasando a la historia por sus interminables talentos y habilidades. Nació en una pequeña aldea de la hermosa Toscana italiana y dejaría tras de sí una impronta en la que se reconocerían durante siglos sus grandes aportaciones a las artes y las ciencias. Es esa la forma que tenemos de inmortalizar a personajes de la talla de Da Vinci: el reconocimiento; y lo hacemos dedicándoles estatuas, bustos, calles y plazas con sus nombres… Pero hoy, en nuestros días, es otro Leonardo el que busca ser inmortalizado por sus trabajos y aptitudes, y en este caso no es una estatua de su propia persona lo que busca, sino una estatuilla: el Oscar.

Cada año, los seguidores de las grandes producciones de Holliwood nos hacemos la misma pregunta: ¿Se llevará Leonardo DiCaprio el Oscar este año? Y es que el actor californiano no deja de intentarlo. Cada proyecto en el que se involucra es un nuevo reto interpretativo en el que intenta desplegar todas sus habilidades llevando al límite sus dotes como actor. La semana pasada pudimos verlo recogiendo su tercer Globo de Oro a mejor actor, y en pocos días volveremos a verlo en la gala de los Oscar en su cuarto intento por hacerse con el deseado premio. Aquí repasamos las principales películas que han llevado a DiCaprio a ser considerado uno de los mejores actores de nuestro tiempo. ¿Será éste su año?

dicaprio

Titanic (1997)
La trágica historia de amor entre Rose y Jack que nos trajo James Cameron ha quedado grabada en la memoria como uno de los hitos del cine. Si Leonardo DiCaprio apareció como un bombazo, Titanic fue su catapulta. Un imberbe jovenzuelo al que le quedaba mucho por aprender consiguió enamorar a través de la gran pantalla y, desde entonces, su ascenso fue imparable.

El Aviador (2004)
Siete años tuvieron que pasar para comenzar lo que ha sido desde entonces su interminable aspiración al Oscar como mejor actor principal. En esta cinta, DiCaprio se enfrentó a su primer gran reto. Una película de casi tres horas hecha a su medida, para atraer todas las miradas de la crítica, para demostrar que el chaval se había convertido en hombre. Si bien no consiguió hacerse con la estatuilla, al menos ganó una productiva relación con el director Martin Scorsese, con el que no ha dejado de trabajar desde entonces.

Infiltrados (2006)
De nuevo a las órdenes de Scorsese. Una historia de mafias y traiciones que recogió a un elenco de lujo: Jack Nicholson, Matt Damon, Mark Wahlkberg… Con tanta estrella junta, brillar con luz propia resultabauna ardua tarea. Quizá por eso la interpretación de nuestro amigo Leonardo pasó desapercibida. Eso sí, la cinta no tiene ningún desperdicio. La academia le otorgó cuatro merecidos premios: mejor película, dirección, guión y montaje.

El lobo de Wall Street (2013)
Con ésta parecía que sí. Todo estaba a punto. El mejor DiCaprio se adueñó del personaje ideal, rodeado de una estética perfecta, un guión redondo… La alfombra roja parecía haber sido tejida para conducir al actor hacia la merecida recompensa. Pero no. La suerte volvió a no estar de su parte. Dallas Bayers Club, una película dura pero muy original, sirvió en bandeja la que sería la mejor interpretación del año al actor Matthew McConaughey. DiCaprio volvió a acariciar la gloria… Pero se le escapó en el último momento.

El Renacido (2015)
Y así llegamos al que puede ser, definitivamente, el gran momento de Leonardo DiCaprio. Desde luego no se puede decir que no se lo haya currado, y la prueba de este esfuerzo es el complicado papel al que se ha prestado en la última película del oscarizado Alejandro González Iñárritu. DiCaprio no esconde sus aspiraciones. Si el año pasado Birdman fue la gran sorpresa, El Renacido promete sorprender con ese peculiar estilo que siempre trae consigo el director mexicano. No son películas fáciles, y es eso precisamente lo que otorga a sus protagonistas un aire especial que los acaba colocando en el centro de todas las atenciones.

Algunos ya firman el Oscar para nuestro actor favorito, pero si algo ha aprendido DiCaprio a lo largo de su carrera es que por mucho que se deje la piel en su trabajo, el factor suerte será determinante. Sea como fuere, el que la sigue la consigue, y este chico que ha sobrevivido a naufragios y mafias no parece estar dispuesto a tirar la toalla hasta llegar a lo más alto de la cima.

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